via Pixabay

Joseba, ingeniero convertido en empresario de gasolineras low cost

Un empresario rompe mitos sobre las gasolineras económicas

El sector de las gasolineras low cost experimenta un crecimiento significativo en España, atrayendo a conductores que buscan reducir sus gastos en combustible. Joseba Barrenengoa, propietario de una cadena de estas estaciones de servicio, ofrece una perspectiva reveladora sobre este modelo de negocio que ha transformado el panorama del repostaje en el país. Según sus datos, actualmente las gasolineras de bajo coste comercializan más litros que las operadas por grandes compañías petroleras, consolidando su posición en el mercado.

Durante una entrevista en el podcast Al Corte, Barrenengoa desmiente una creencia muy extendida entre los conductores. Muchas personas piensan que estas estaciones adquieren combustible de inferior calidad, específicamente de las partes bajas de los depósitos donde supuestamente se acumula más suciedad. El empresario es categórico al respecto: „Es absolutamente falso que las gasolineras low cost compren combustible de menor calidad. El producto base es exactamente el mismo para todos los camiones cisterna, sin importar la compañía distribuidora“.

Estrategia empresarial enfocada en eficiencia y rapidez

Para optimizar sus operaciones, Barrenengoa eliminó casi todas las tiendas de sus establecimientos, priorizando la velocidad en el servicio de repostaje. Esta decisión refleja una estrategia empresarial clara: ofrecer un servicio ágil y económico sin comprometer la calidad fundamental del producto. El diferencial real entre las gasolineras de marca y las low cost no radica en el combustible base, sino en los aditivos que algunas compañías añaden posteriormente para mejorar ciertas características. El empresario señala que „nos han condicionado mediante el marketing a creer diferencias que realmente no existen entre repostar en una u otra gasolinera“.

Transparencia y derechos del consumidor en el repostaje

Más allá de desmontar prejuicios, Barrenengoa aprovecha su plataforma para alertar sobre una práctica que afecta directamente al bolsillo de los conductores. Existe una brecha entre lo que marca el contador de la máquina dispensadora y lo que realmente contiene el tanque del vehículo, ya que los indicadores de gasolina de los coches no funcionan con precisión absoluta. Para protegerse, todos los conductores disponen de una herramienta sencilla pero efectiva: una probeta de diez litros que obligatoriamente debe estar disponible en cualquier gasolinera. Cuando el cliente lo solicita, el personal de la estación debe llenarla delante del cliente para verificar que la cantidad de litros registrada por el sistema coincide exactamente con el contenido real del recipiente.

El empresario enfatiza la importancia de que los conductores conozcan este mecanismo de control, ya que representa su mejor defensa contra posibles fraudes. Con el auge de las gasolineras de bajo coste, la demanda de los clientes se centra cada vez más en obtener un precio justo junto con total transparencia en la transacción. Tener conciencia de estos derechos y saber cómo ejercerlos permite a los consumidores tomar decisiones informadas y seguras al elegir dónde repostar.