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Descuentos en combustibles: el diésel sube a 20 céntimos, la gasolina baja a 5

Cambios en las ayudas gubernamentales al combustible

Desde el 1 de septiembre de 2026, España implementa un nuevo sistema de subsidios para los combustibles, buscando aliviar el impacto de la inflación en el bolsillo de los conductores. El Gobierno ha decidido reajustar sus políticas de apoyo, reconociendo que los diferentes combustibles enfrentan presiones inflacionarias distintas en el mercado.

Durante el mes de agosto, tanto el diésel como la gasolina recibieron una bonificación idéntica de 10 céntimos por litro. Sin embargo, a partir de septiembre, estas ayudas toman caminos diferentes. El diésel, que ha experimentado aumentos más significativos, ahora accede a una mayor subvención de 20 céntimos por litro. En contraste, la gasolina ve reducida su ayuda a apenas 5 céntimos por litro, reflejando una situación inflacionaria menos severa en este combustible.

¿Por qué varía la ayuda según el tipo de combustible?

La diferencia en los niveles de subvención responde a datos concretos del Instituto Nacional de Estadística. Durante julio, el precio del diésel experimentó un incremento del 15,7 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior, una cifra alarmante que activó automáticamente los mecanismos de protección del Gobierno. La gasolina, por su parte, solo registró un aumento del 7,3 por ciento interanual en el mismo período.

El plan original del Gobierno contemplaba una reducción gradual de las ayudas mes a mes desde julio hasta septiembre. No obstante, se incluyó una cláusula especial que permitía incrementar las subvenciones en caso de que la inflación alcanzara niveles críticos, estableciendo un umbral del 15 por ciento de aumento interanual. El diésel superó este límite, justificando la ampliación de su subsidio, mientras que la gasolina se mantuvo por debajo, continuando con el plan de reducción previsto.

Raíces de la crisis energética: el conflicto en Oriente Medio

El origen de estos aumentos en los precios de los combustibles se encuentra en las tensiones geopolíticas que afectan al mercado energético mundial. El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, constituye un punto estratégico crítico por donde circula aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial. Este canal representa la única salida marítima directa para las exportaciones de crudo desde potencias como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes e Irán.

Según la Agencia Internacional de la Energía, hasta el 28 de febrero de 2026, por este paso transitaban alrededor de 20 millones de barriles diarios. El estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán en esa fecha desencadenó bloqueos marítimos e incertidumbre generalizada en los mercados. Estas tensiones provocaron un aumento vertiginoso del precio del diésel, que llegó a alcanzar su máximo anual de 1,942 euros por litro de media el 21 de marzo de 2026.

Estas medidas de apoyo gubernamental permanecerán vigentes hasta el 30 de septiembre, fecha en la que expira el Real Decreto-ley 18/2026. Por el momento, no existe prórroga confirmada para octubre, lo que significa que las bonificaciones podrían desaparecer completamente cuando termine el mes, incluso si los precios continúan subiendo. La situación energética global seguirá siendo determinante para el comportamiento de los costos de los combustibles en los próximos meses.